BigChurch
Bringing people together in love and faith
Blogs > agustin_s > Agustin
Agustin
 
Para hablar a cerca de Jesucristo y sus enseñanzas
Title View |
El Perro fiel. Dec 2, 2008 8:24 pm
Mood: thankful, 130 Views
Hace muchos años el viejo Lichio, mi padre, me contó acerca de un perro pastor alemán. Me decía que una pareja de jóvenes, con varios años de casados, no habían podido concebir hijos. Para no sentir la soledad, decidieron comprarse un cachorro de pastor alemán y lo criaron como si fuera su propio hijo.
El cachorro creció hasta convertirse en un enorme y hermoso ejemplar de esa raza. El can salvó en más de una ocasión a la pareja de ser victima de ladrones. Siempre fue muy apegado: quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro, acosta de su vida.
Sin embargo, después de siete años, la pareja, logro concebir al hijo deseado.
Ellos estaban tan felices con su nuevo hijo que por su puesto disminuyeron las atenciones con su viejo perro. Este, al parecer, comenzó a manifestar celos del niño y sus dueños veían que ya no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.
Cierto día, la pareja dejó al bebé adentro, durmiendo plácidamente en su cuna, y fueron a la terraza de su finca, con el objeto de preparar la cena. Cuando de pronto ven al perro salir del cuarto del bebé, con el hocico ensangrentado y con su trémula cola en movimientos de satisfacción. La pareja se conmocionó, por la sorpresa, la sangre y el alborozo del perro al salir victorioso del cuarto del bebé.
Como era obvio, el dueño del perro pensó lo peor, entonces, sin pensarlo dos veces, tomó una escopeta que tenia cerca de la despensa, la cargó y detonó al infame perro tres veces… mientras la madre, angustiada, desolada, corrió al encuentro de su bebecito, donde sorpresivamente encontró una gran serpiente degollada al lado de la cuna de su amado bebé.
Reflección; ¿Alguna vez dejaremos de juzgar o condenar anticipadamente a los demás?
En el libro de Mateo capitulo siete versos uno y dos dice; “No juzguen a los demás, para que Dios no los juzgue a ustedes. Porque se les juzgará de la misma manera que ustedes juzguen a los demás. Con la misma medida que ustedes midan a los demás, Dios los medirá a ustedes”
¿Cuántas injusticias se cometen por fijarse tan solo en las apariencias? ¿Pensamos antes de agredir a otro?
Sin mas explicaciones, y agradeciendo acompañarme, me despido hasta una nueva reflexión
1 comment
La mariposa y la flor. Dec 2, 2008 8:23 pm
Mood: grateful, 68 Views
Cierta vez, un hombre le pidió a Dios que le diera una flor y una mariposa.
Pero Dios le dio un captus y una oruga. El hombre quedó muy triste, pues no entendió por qué su pedido no había sedo satisfecho.
Luego pensó: “Claro… con tanta gente que atender…” y resolvió no cuestionar mas, aunque muy adentro, se sentía mal, por no haber recibido lo deseado.
Pasado algún tiempo, el hombre fue a ver aquello que algún día le enviaron. Para sorpresa suya, del espinoso y feo cactus había nacido la mas bella de las flores!
Y la horrible y gelatinosa oruga, se había transformado en una bellísima mariposa.
No siempre lo que deseas es lo que necesitas. Como Él nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante sin dudar ni murmurar: la espina de hay, será la flor de mañana.
Recuerda que: “Todo tiene su tiempo, debajo del sol” libro de Eclesiastés capitulo 3 verso 1
0 Comments
El Puente Dec 2, 2008 8:21 pm
Mood: grateful, 67 Views
Me contaron una vez, de dos hermanos, Luis el mayor y Douglas el menor, que vivieron juntos y en armonía por muchos años. Vivian en granjas separadas, pero un día, cayeron en conflicto. Ese día fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos, hombro a hombro, compartiendo maquinarias e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.
Todo comenzó con un pequeño mal entendido, que fue creciendo y creciendo, hasta que explotó en un intercambio de palabras llenas de amargura y arrogancia, seguido de semanas de silencio, hasta que la comunicación entre los hermanos se rompió.
Una mañana, alguien llamó a la puerta del hermano mayor, al abrir, encontró a un hombre con herramientas de carpintero en sus manos, “Estoy buscando trabajo por unos días,” dijo el extraño, “Quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones, en su granja, donde yo podría ser de ayuda en ello”.
“Si”, respondió el mayor de los hermanos, “Tengo un trabajo para usted… mire al otro lado del arroyo, en aquella granja, vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor, la pasada semana había una hermosa pradera entre nosotros, pero, él desvió el cause del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho eso para verme enfurecer, pero, le voy hacer una mejor… ¿ve usted, aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos y medio metros de alto, no quiero verlo nunca mas”.
El carpintero le dijo: “Creo que comprendo la situación.” Luis, le ayudó a reunir todos los materiales y dejo la granja por el resto del día, para ir por suministros y provisiones al pueblo.
Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero, justo había terminado su trabajo. El granjero se quedó con sus ojos desorbitados y su mandíbula abajo:
NO HABIA UNA CERCA DE DOS Y MEDIO METROS…
En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo. Era una obra de arte, para haber sido hecho con desechos era una pieza fina, con todo y pasamanos.
En ese preciso momentos, su vecino, su hermano Douglas atravesó el puente con lagrimas en los ojos y al llegar a su hermano mayor, estupefacto, lo abrazó diciendo: “Luis, eres un gran hombre, mira que construir este hermoso puente, después de todo lo que te he hecho y dicho”, Ambos hermanos se abrazaban y lloraban, perdonándose el uno al otro, cuando, Luis se percató, que el carpintero tomaba sus herramientas y se marchaba, se dirigió a el: “No, espera, quédate unos días mas, tengo muchos proyectos en mente”
“Me gustaría quedarme”, dijo, “Pero tengo muchos puentes que construir”.
Muchas veces dejamos que los malos entendidos o enojos, nos alejen de las personas que amamos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a nuestros verdaderos sentimientos, el apóstol Pablo nos aconseja en el libro a los Efesios capitulo 4 verso 26: “airaos pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”, nos dice que no rompamos la comunicación, no permitas que esto pase en tu vida, aprendamos a perdonar y valorar lo que tenemos, sabemos que el perdonar, no cambiará en nada el pasado, pero si el futuro, no guardes rencores ni amarguras, que solo te lastiman, te alejan de Dios y de las personas que te aman, aprendamos a ser felices y disfrutemos de todo lo que Dios a creado para beneficio del hombre. Dios te ama y desea que tengas una vida dichosa, llena de amor y armonía, no permitas que el enojo malogre una gran amistad, un gran amor, una hermosa familia. Muchas veces el silencio es, a veces, la mejor respuesta, cuando se presenta el conflicto, un hogar feliz es lo que mas importa, haz todo lo que esté a tu alcance, para crear un ambiente en armonía, la mejor relación es aquella donde el AMOR, entre dos personas es mayor que la necesidad que ellas tienen por la otra.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad,. Todo lo sufre todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, nunca deja de ser. 1 de Corintios capitulo 13 versos del 4 al 8.
Gracias por visitar el recinto del anciano, hasta una nueva reflexión.
0 Comments
Dulce sabor a mujer Dec 2, 2008 8:18 pm
114 Views
Hola, amigos, un amigo me pidió una reflexión acerca de lo que llamaría yo una mujer exquisita, y de cómo un hombre pudiera llegar hasta la muerte con ella, recordé algo que escribió Gabriel Garcías, y me pareció muy oportuno traerlo y compartirlo con todos, a fin de que, no solo este pana reflexione sino que todos saquemos conclusiones de esa reflexión hecha por este escritor.
Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.
Una mujer hermosa no es la más joven, ni la mas flaca, ni la que tiene el cutis mas terso o el cabello mas llamativo, es aquella que con solo una franca y abierta sonrisa, y un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene mas títulos, ni mas cargos académicos, es aquella que sacrifica temporalmente sus sueños por hacer felices a los demás.
Una mujer exquisita no es la más ardiente, sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.
Una mujer interesante no es aquella que se siente alagada al ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer firme de carácter que puede decir ‘NO’.
Y un hombre exquisito es…
Aquel que valora a una mujer así…
Que se siente orgulloso de tenerla por compañera,
Que sabe tocarla como un músico virtuoso su amado instrumento…
Compartiendo roles, desde lavar platos y atender tripones, hasta devolver los masajes y cuidados que ella prodigó antes..
La verdad compañeros hombres:
Es que las mujeres en eso de ser ‘Muy Machas’ nos llevan gran recorrido… ¡que tontos hemos sido –y somos- cuando valoramos solamente por la vistosidad del empaque!…
¡Tonto y mil veces tonto, el hombre que come basura en la calle, teniendo un exquisito manjar en casa!
Que buena reflexión del escritor, realmente tengo que agregar al respecto, pues admiro mucho a las mujeres que sin ayuda alguna de un hombre, sacan adelante a una familia de 5 u 8 niños hasta la adultez sin que ninguno se pierda en las drogas o delincuencia, claro está co algunas carencias afectivas, pues eso de hacer dos roles en la vida, conlleva a mucho sacrificios, sin embargo, siento un profundo respeto por esa mujer exquisita, hermosa, valiosa, interesante que nos llega el corazón y nos acompaña a través de nuestra vida.
Y hasta aquí esta reflexión, agradezco su constante compañía y hasta una nueva oportunidad.
1 comment
El mendigo y el Rey Oct 30, 2008 2:22 pm
Mood: thankful, 95 Views
Latif, era un pordiosero mas pobre de la aldea, Cada noche dormía en el zaguán de una casa diferente, frente a la plaza central del pueblo. Cada día se recostaba de un árbol distinto, con la mano extendida y la mirada perdida en sus pensamientos. Cada tarde comía de la limosna o mendrugos que alguna persona caritativa le acercaba. Sin embargo, a pesar de su aspecto y forma de pasar sus días, Latif, era considerado por todos, el hombre más sabio del pueblo, quizás no tanto por su inteligencia, sino por todo aquello que había vivido.
Una mañana soleada, el Rey en persona, apareció en la plaza rodeado de guardias, caminaba entre los puestos de frutas y baratijas, buscando nada. Riéndose de los mercaderes y compradores, casi tropezó con latif que dormía a la sombra de una encina.
Alguien le comentó que estaba frente al más pobre de sus súbditos, pero, también frente a uno de los hombres más respetado por su sabiduría.
El soberano, divertido se acercó al mendigo, con una moneda de oro y le dijo: -“Si me respondéis una sola pregunta, os daré esta moneda”. El pordiosero lo miró casi despectivamente y le dijo: -“Podéis quedaros con ella, ¿para que la querría yo?… ¿Cuál es vuestro problema?”
El rey se sintió desafiado por la respuesta y en lugar de una pregunta banal, se despacho con una que hacia días lo angustiaba y ni siquiera sus consejeros podían resolver, algo que tenia que ver con bienes y recursos del reino. La respuesta del mendigo fue justa y creativa. El soberano se sorprendió muchísimo; dejo la moneda a los pies del pordiosero y se fue del mercado meditando sobre lo sucedido.
Al día siguiente, el Rey, volvió aparecer en el mercado, ya no paseaba entre los mercaderes. Fue directo donde Latif descansaba, esta vez al lado de un olivar. Otra vez hizo otra pregunta a la que el mendigo respondió rápida y sabiamente. El Rey, nuevamente se sorprendió de tanta sabiduría y lucidez. Con humildad se quito sus sandalias y se sentó en el suelo junto al mendigo.
-“Latif, os necesito” le dijo, -“estoy agobiado por las decisiones que como soberano debo tomar. No quiero perjudicar a mi pueblo ni ser un mal Rey. Os pido que vengáis al palacio y seas mi asesor. Os prometo que no os faltará nada, que serás respetado y que podrás partir cuando queráis, por favor”
Por compasión, por servicio o por sorpresa, el caso fue que el pordiosero, depuse de pensar por unos minutos, aceptó la propuesta del rey. Esa misma tarde llegó el mendigo al palacio, donde de inmediato le fue asignado un lujoso cuarto a escasos metros de la alcoba real. En la habitación, una tina de esencias con agua tibia lo esperaba.
Durante las siguientes semanas las consultas del Rey se hicieron habituales todos los días, en la mañana, en las tardes, el monarca mandaba llamar a su sabio asesor para consultar sobre los problemas del reino, sobre su propia vida o sobre sus dudas espirituales, el otrora mendigo siempre respondía con claridad y precisión. El recién llegado se transformó en el interlocutor del Rey. A los tres meses de su estancia, ya no había medida, decisión o fallo que el monarca no consultara a su preciado asesor.
Obviamente, esto desencadenó celos y envidias entre los cortesanos que veían al mendigo asesor, como una amenaza para su propia influencia y un perjuicio para sus intereses materiales,
Un día esos envidiosos, pidieron audiencia al soberano. Muy circunspectos y con gravedad dijeron: -“ vuestro amigo Latif, como le llamáis, al mendigo, conspira para derrocaros”, -“no puede ser”, dijo, -“ no puedo creeros”, -“Pues, debéis confirmarlo con vuestros mismos ojos”, dijeron todos, -“Cada tarde, cerca de las cinco, el pordiosero, se escabulle del palacio hasta el ala sur y en un cuarto oculto, se reúne a escondidas, no sabemos con quienes, le hemos preguntado a donde va y contesta con evasivas, esa actitud, terminó de alertarnos sobre su conspiración”
El Rey se sintió defraudado y dolido… debía confirmar esas acusaciones y esa misma tarde, a las cinco, junto con sus guardias y algunos cortesanos, aguardaron ocultos en un recodo de las escaleras. Desde allí miro como en efecto Latif llegaba a una puerta de madera y miraba a los lados, como buscando no ser visto y con una llave asida al cuello abría sigilosamente la misma, escabulléndose dentro del cuarto.
-“¿lo veis? Gritaron los cortesanos, -“lo visteis, majestad”.
El monarca corrió a la puerta seguido de sus súbditos, toco y gritó: -“abrid”. –“¿Quién sois?” preguntó el otrora mendigo, desde adentro.”
-“abrid, soy vuestro Rey, Abrid la puesta, os mando”.
Latif, abrió, el Monarca entro tras los guardias que buscaron en la húmeda habitación y no encontraron a ningún conspirador, salvo a Latif. No había ventanas o puertas, ningún pasaje secreto, ni mueble alguno donde pudiera esconderse un supuesto conspirador. Solo había un plato de madera desgastado sobre el piso, una vara de caminante en un rincón y colgado con un gancho en el centro de la habitación, una tunica harapienta y raída.
-“¿estáis conspirando contra mi Latif?” pregunto el monarca.
-“¿Cómo se os ocurre, majestad?” respondió Latif, -“De ninguna forma, ¿Por qué lo haría?”
-“Pero venís aquí cada tarde en secreto, ¿Qué hacéis en este cuchitril y a escondidas?”
Latif, sonriendo se acercó a la raída túnica que pendía del techo, la acarició y dijo: -“hace solo seis meses que llegue, lo único que tenia era esta túnica, ese plato y mi vara de madera, ahora, me siento tan cómodo con la ropa que visto, es confortable la cama en que duermo, es tan halagador el respeto que me dais y tan fascinante el poder que regala mi lugar a vuestro lado, majestad… que vengo cada día para estar seguro de no olvidar de QUIEN SOY Y DE DONDE VENGO”
Así es, nunca debemos olvidar quienes somos y de donde venimos, la vida da muchas vueltas y podemos regresar siempre al mismo lugar.
Me gustó esta historia, que un amigo me envió por e-mail y quise compartirla con todos vosotros.
Hasta una nueva reflexión.
2 Comments
Todo es vanidad Oct 30, 2008 2:18 pm
Mood: thankful, 73 Views
Palabras del predicador, hijo de David, rey de Jerusalén,
Vanidad de vanidades, dijo el predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece.
Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta.
El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y sus giros vuelve el viento de nuevo.
Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.
Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.
¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
¿Hay algo de que se pueda decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.
No hay memoria de lo precedido, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los serán después.
Yo el predicador, fui rey sobre Israel en Jerusalén.
Y di mi corazón a inquirir y buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en él.
Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo es vanidad y aflicción de espíritu.
Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.
Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia.
Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu.
Porque en mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también es vanidad.
A la risa dije: Enloqueces; y al placer; ¿De qué sirve esto?
Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida.
Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas;
Me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto.
Me hice estanques de agua, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles.
Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén.
Me amontoné también plata, y tesoros preciados por reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos musicales.
Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo la sabiduría.
No negué a mis ojos ninguna que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue mi parte de toda mi faena.
Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.
Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necedad; porque ¿Qué podrá hacer el hombre que venga después del rey? Nada, sino lo que ya ha sido hecho.
Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas.
El sabio tiene sus ojos en la cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro.
Entonces dije yo a mi corazón: Como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora para hacerme más sabio? y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.
Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.
Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí.
Y ¿Quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que me ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.
Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría.
¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También esto es vanidad y mal grande.
Porque ¿Qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol?
Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad
No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo.
También he visto que esto es de la mano de Dios.
Porque ¿Quién comerá, y quien se cuidará, mejor que yo?
Porque el hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
Libro de Eclesiastés capítulos 1 y 2
0 Comments
Confía en mí Oct 30, 2008 2:15 pm
Mood: thankful, 71 Views
“Por que te confundes y te agitas antes los problemas de la vida? Cuando hayas hecho todo lo que está en tus manos para tratar de solucionarlos, deja el resto en mis manos,
Si abandonas en mi todo, se resolverá con tranquilidad según mis designios, no te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tu deseo, cierra los ojos del alma y dime con calma: “Jesús yo confío en ti”.
Evita las preocupaciones, angustias y pensamientos sobre lo que pueda suceder después, no estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas, déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en mí, reposa en mí y deja en mis manos el futuro. Dime frecuentemente:
“Jesús, yo confío en ti”.
Y no seas como el enfermo, quien va al medico para que lo cure, pero sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis manos… no tengas miedo, pues, yo te amo, y di mi vida por ti. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiado, en el mundo tendrás aflicción, pero no temas, yo vencí al mundo, cierra los ojos del alma y confía continuamente diciendo a todas horas: “Jesús, yo confío en ti”. Necesito las manos libres para obrar… no me ates con tus preocupaciones inútiles, Satanás. Quiere eso, agitarte, robarte la paz, no le des lugar, confía en mi, abandónate en mi, así que no te preocupes, echa en mí todas tus angustias y duerme tranquilamente, y siempre dime: “Jesús, yo confío en ti”, y veras grandes milagros, te lo prometo por mi amor, ven a mi si estas cargado y cansado que yo te haré descansar, recuerdalo siempre… confia en mi.”
Tu amigo Jesucristo.
Me gusto esta reflexión para compartirla con ustedes y gracias por acompañarme de nuevo,
0 Comments
Quedate con todo Oct 30, 2008 2:13 pm
Mood: thankful, 65 Views
Hola, nuevamente aquí para otra reflexión, espero les guste, pues esta llena de sensibilidad:
Un hombre muy rico y su hijo tenían gran pasión por las artes plásticas, en su gran colección tenían de todo un poco, desde Rafael, hasta Picasso.
Muy a menudo, se sentaban juntos a admirar esas grandes obras de esos grandes maestros del arte, en su fabulosa colección.
Desgraciadamente, el hijo, fue llamado a la guerra, fue muy valiente, pero murió en una batalla mientras salvaba a otro soldado.
El padre, sufrió profundamente al recibir la noticia de la muerte de su único hijo.
Un mes mas tarde, justo antes de navidad, alguien toco a su puerta, un joven con un gran paquete en sus manos y le dijo al padre:
-“buenas noches señor, Ud., no me conoce, pero, soy el soldado a por quien su hijo, dio su vida, el salvó muchas vidas ese día, me llevaba a un lugar seguro cuando fue alcanzado por una bala que le atravesó el pecho, muriendo casi instantáneamente. Muy a menudo, me hablaba de Ud. Y de su gran pasión por las artes”. El muchacho extendió sus brazos para entregar el gran paquete al padre.
-“Se que no es mucho, no soy un gran artista, pero, creo que a su hijo le habría gustado que recibiera esto”
El padre abrió el paquete, era un fresco de su hijo que aquel joven soldado había pintado para él.
Contemplo con profunda admiración la manera como aquel joven había capturado la personalidad de su propio hijo, quedó atrapado por la expresión los ojos de su hijo en esa pintura, que, con lágrimas en sus ojos, agradecido, ofreció pagar por ella.
-“¿Oh no, señor, yo no podría pagarle jamás, lo que su hijo hizo por mi, es un regalo!”.
El padre colgó el retrato de la repisa de su gran chimenea y cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su mansión, les mostraba el retrato de su hijo, antes de su famosa colección.
Algunos meses después, falleció el padre y se anunció una gran subasta de toda su galería de arte.
Mucha gente importante e influyente de todos los círculos aristocráticos conocedores del buen arte, acudió con grandes expectativas de hacerse de un famoso cuadro de colección.
Sobre la plataforma, estaba el retrato del hijo. El subastador golpeó su gran mazo para dar inicio a la gran subasta.
-“Empecemos con el remate con el retrato del hijo hecho por un soldado desconocido, quien fuera salvado de morir por el hijo, quien, en esa proeza murió… ¿Quién comienza la puja por el hijo?”
Los aristócratas molestos, gritaron: -“Queremos ver las pinturas famosas, olvídense de ese barata pintura, no nos interesa”.
Sin embargo el subastador, persistió: -“¿Alguien ofrece $ 100? ¿$ 200?”. Enojados gritaron los asistentes: -“No vinimos por baratijas, queremos los Van Goghs, los Rembrandts, los Rafaels, Picassos, Rubens, vamos! Venimos por el verdadero arte”.
El subastador continuaba su labor: -“El hijo, el hijo, quien se lleva el hijo”.
Los ánimos comenzaron a caldearse, todos estaban molestos y el alboroto reinó, pero el insistía: -“¿Quién se lleva al hijo, quien ofrece algo por el hijo?”.
Finalmente desde el viejo jardinero de la familia, un anciano muy humilde ofreció lo único que podía $ 10.
-“Tenemos $ 10, quien da $ 20?”: grito el subastador.
Los asistentes ya estaban en el pináculo del enojo, ardían de rabia, -“¡Que se lo lleve!”, decían, -“¿Quién quiere el hijo, el hijo?”. Insistía el subastador, -“OK, $ 10 a la una, $ 10 a las dos, $10 a las tres… vendido al anciano en el jardín”. Golpeando su mazo con fuerza.
Ahora todos se sintieron aliviados, relajados, -“Pasemos a lo que vivimos, a la verdadera subasta, ¡si señor!” gritaron felices.
El subastador, soltó el mazo y dijo, -“Lo siento mucho, damas y caballeros, pero eso era todo, la subasta llegó a su final”.
No tardó en encenderse los ánimos de nuevo, el alboroto reinó, --“Pero, que de las pinturas, no pasamos a la galería del difunto… ¿Qué pasó?”.
-“Lo siento”, contestó, -“Cuando me llamaron a conducir la puja, me dieron extrita orden estipuladas en el testamento del padre, la cual no tenia permitido revelar hasta el final de la puja. Solamente se subastaría la pintura del hijo, aquel que lo aceptara, heredaría todas las posesiones del padre incluyendo su famosa colección de arte”.
El hombre que acepto quedarse con el hijo, se quedó con todo.
Reflección: Dios nos ha entregado a su hijo, quien murió en una cruz hace casi dos mil años, así como el subastador su mensaje hoy es:
-“El hijo, el hijo, quien se lleva al hijo”, Quien ama al hijo, lo tendrá todo, en el libro de Mateo capitulo 6 verso 33 dice: “Busca el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás, se dará por añadidura”.
Lindo mensaje, verdad? Quise compartirlo contigo, pero no quisiera lo ignores, pues El hijo vino con un propósito: salvar lo que se había perdido, y eso somos nosotros, cada uno se descarrió como ovejas, cada cual por su propio camino, pero hoy es el día de aceptar al hijo y quedarse con todo lo que el padre tiene preparado para TI, quédate con todo.
Gracias por compartir con el viejo Agustín, hasta una nueva reflexión
0 Comments
SEAMOS UNO Sep 10, 2006 4:39 pm
Mood: thankful, 169 Views

Cristo oró por ti y por mí para que todos los que creemos en él por la palabra apostólica fuéramos uno (Jn. 17:20-21). Pidió al Padre que no fuéramos divididos sino íntegros y unidos con todos los demás. A pesar de que muchos juzgan como imposible esta oración del Señor, sus apóstoles estaban "todos unánimes juntos" en el día de Pentecostés (Hech. 2:1). Procedieron a convertir como a tres mil personas, las cuales no se dividieron en diferentes sectas, sino que "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros" (Hech. 2:42). No era una unidad superficial ya que" la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común" (Hech. 4:32). Cumplieron este deseo de Cristo.

La división es obra de la carne y evidencia de la poca espiritualidad. Confunde, afea y perjudica, pues Dios destruirá a toda persona que efectúa o apoya el desmembramiento del cuerpo de Cristo (Gál. 5:20; 1 Cor. 2:14; 3:3; 1 Cor. 3:17). Celo partidista y fanatismo por personas u opiniones son incompatibles con el amor cristiano.

Seamos uno. Cristo ideó la iglesia en singularidad para facilitar la unidad de todo creyente. Todo pensamiento, terminología y organización sectaria es una falta de amor y una desviación del pensamiento de Cristo. En la era apostólica no existían católicos, ortodoxos, luteranos, presbiterianos, bautistas, metodistas, adventistas, pentecostales, ni testigos de Jehová, sino que todos eran un solo grupo homogéneo, un Camino (Hech. 22:4). El partidismo obstaculiza el deseo de Cristo de reunir a todos en un cuerpo (Jn. 10:16). ¿Qué te parece si echamos a todos estos sectarios en una licuadora y los mezclamos hasta que no se sepa cuál es uno y cuál es otro? Ahora son uno, pero todavía no es la unidad por la cual Jesús oró. Hay que pasarlos por un cedazo, eliminando toda doctrina y práctica contraria a la apostólica. Ahora son unidos en la verdad.

Cristo no oró por una unidad cualquiera. Expulsó a los que le seguían por interés (Jn. 6:26,66). Mandó a sus discípulos a separarse de los que invalidan los mandamientos de Dios por seguir tradiciones: "Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo" (Mat. 15:13-14).

Cristo oró por la unidad de los que habríamos de creer en él por la palabra de los apóstoles (Jn. 17:20). Sólo la doctrina apostólica produce la unidad. Permitir otra enseñanza es apoyar la división. Pablo dijo: "Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales" (1 Tim. 6:3-5). Apoyar la enseñanza o práctica de cosas de más es envanecernos (1 Cor. 4:6). Somos uno en Cristo cuando nos limitamos a las sanas palabras del mensaje apostólico (2 Tim. 2:2; 3:14). Pablo enseñaba lo mismo "en todas partes y en todas las iglesias". "Dame la mano y mi hermano será" y la "unidad en diversidad" son filosofías anticristianas porque aprueban la enseñanza contradictoria que Pablo censuraba (1 Cor. 1:10).

Vamos a suponer que en un barrio, un Salón del Reino y una capilla católica decidieron unirse para dar una campaña y que, después de una semana de predicar, se convirtieron treinta almas. Diez fueron al Salón del Reino y otros diez a la Iglesia Católica, pero los restantes diez se negaron a unirse a una secta. Al contrario, optaron por ser cristianos no sectarios, reunirse para adorar según las instrucciones bíblicas, y no llamarse por ningún nombre sectario. ¿Qué serían?

¿Qué sucedería si todos los libros y revistas de enfoque sectario desaparecieran de la tierra, tanto que todos se olvidaran de ellos y que los creyentes en Cristo todos se sentaran a los pies de Cristo, como discípulos amados, para escuchar sus palabras, beber de su Espíritu e imitar su vida? ¿Qué sucedería si dondequiera que fuéramos, en la iglesia que fuera, sólo pudiéramos encontrar la enseñanza apostólica y nada más? ¿No sería el cumplimiento de la oración de Cristo de que todos fuéramos uno?

Toda iglesia debe aceptar el reto del Señor de unir a todos los creyentes por medio de la enseñanza apostólica. Toda iglesia que persevera en la enseñanza apostólica es la iglesia de Cristo. Por amor a Cristo, debe prohibir la enseñanza de teología humana ya que la expresión bíblica es suficiente (2 Tim. 3:16-17). Le debe bastar la organización bíblica de la iglesia. Lo que hicieron los candidatos primitivos para ser salvos también debe ser suficiente hoy día para admisión en toda iglesia de Cristo. La adoración sencilla como en el aposento de Troas debe ser aceptable (Hech. 20-12). La misión de la iglesia tampoco ha cambiado, la de predicar el evangelio a toda criatura, practicar la benevolencia con todo aquel que necesita y estimular el amor y el compañerismo entre los hermanos. Sigamos la enseñanza apostólica para que la división, que tanto afea a las cosas de Dios, desaparezca y que permanezca solamente, exclusivamente y sencillamente la iglesia que Cristo fundó en su condición original.

¿A QUIEN VAS A SEGUIR?

¿Dónde se reúne la iglesia de Cristo?
1 comment
AMOR Y VERDAD Sep 10, 2006 4:33 pm
Mood: grateful, 153 Views

La verdad más evidente es que la vida no consiste en la realización de un objetivo, sino en el cumplimiento de una misión. Ninguna vida tiene sentido excepto aquella que tiene por propósito servir exclusivamente a Dios y consagrarse por entero a su magna obra. Por poner el servicio a Dios como objetivo a nuestras vidas (Hecho. 5:29) con toda seguridad podemos decir que también seremos útil a los demás. La mayoría de los seres humanos están acostumbrados a vivir únicamente para ellos mismos, buscando su propia dicha y felicidad personal. Sin embargo, Pablo nos dice "El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas" (Hech. 17:24-25). Dios nos ama entrañablemente y tenemos algo de El y por lo tanto debemos conservarlo tal y como El nos lo entregó. Dios desea el bien para todos sin excepción de personas. La paz interna no consiste en sentirla, sino en compartirla,' impregnando a nuestros semejantes con un amor profundo y sincero. Tal amor distribuido equitativamente con un amor profundo y sincero. Tal amor distribuido equitativamente es benévolo, amable, honesto, sufrido, sin tener envidia de nada y de nadie. Tal amor no se jacta, ni se envanece. No hace nada indebido bajo ningún punto de vista. No busca lo suyo ni se irrita, ni guarda rencor. El amor va de mano de la honestidad, tolerando con resignación y soportando todas las asperezas que los demás quisieran hacemos. El amor no conoce inquietudes sino virtudes por doquiera. El es remedio o antídoto para toda clase de males ya que no piensa en los problemas de uno sino en el bien que pueda hacer. En este mundo donde el amor se ha desaparecido otros podemos hacer que aparezca. Para hacer que aparezca, hablemos de aquél Jesucristo que es todo amor ya que fue él que nos trajo el amor y nos lo demostró entregándose por la humanidad. Cristo vino al mundo para dar testimonio de la verdad (Jn. 18:37).

Aquellos que son de la verdad vienen a él. La verdad es generosa en extremos, caritativa sin límites y noble por excelencia. Es concisa y aliciente que salvaguarda nuestras vidas. Conforta a los corazones más débiles. Nuestros actos que desarrollamos en la comunidad es un testimonio a la verdad y convence a aquellos que nos rodean. La paz de nuestra vida cotidiana es una prédica de la verdad. Nuestras mentes capacitadas por la verdad descansarán tranquilamente sobre la base sólida que es Cristo. Nuestro diálogo acerca de la verdad es honesto y desinteresado. Además la verdad nos abre las puertas del más allá y sí podemos entrar sin reparo alguno en las moradas celestiales. Como todos los mortales desearan encontrarse y conocerse por los siglos a padres, madres, y los demás parientes en general, tenemos que seguir la verdad. Conociendo la brevedad de la vida y el poder de estas virtudes, debemos impregnamos de estas cualidades. La palabra de Dios nos dice "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2 Cor. 5: 10). Por observar la honestidad, amor y verdad, podemos renunciar el interés propio para tener interés exclusivamente en la magna obra de Dios. Podemos contamos entre aquellos que están en la disposición de ayudar a otros y no entre aquellos que siempre necesitan de la ayuda de otros. El mundo pasa y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Gracias por su tiempo y que el señor le bendiga.
1 comment
1 2 3 4

To link to this blog (agustin_s) use [blog agustin_s] in your messages.

51 M
March 2009
Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat
1
 
2
 
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
2
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30
 
31
 
       

Recent Visitors

Visitor Age Sex Date
alyosha2 41M11/2
thedrifter 63M10/4
stophate2 29M9/21
NATHALIE13933F9/20
pelham123 38M8/11
rosa33330F6/15
GRACIELA48 48F4/9
claynpottershand 51F3/28
yohec 37F3/13
zadquiel10 42F3/12

Most Recent Comments by Others

Post Poster Post Date
ActitudantonettyJan 10 9:56 pm
¡Mami, despierta!brillante3Jan 9 8:44 am
The SecretpricelessjoyDec 25 8:25 pm
EN CRISTO JESUS MI SEÑOR SOY...antonettyDec 19 4:16 pm
El arte de PerdonarantonettyDec 19 4:11 pm
Dios te dice:antonettyDec 19 4:09 pm
Creer y no creer, he allí el dilema.antonettyDec 19 4:08 pm
Como el acero templadobrillante3Dec 9 10:23 am
La decisión de amar.brillante3Dec 9 9:39 am
Dulce sabor a mujerSugarCookie64Dec 3 12:08 am
El Perro fiel.SugarCookie64Dec 2 11:52 pm